Toluca, Méx.- Al señalar que los cuidados paliativos son esenciales para el acompañamiento de las personas con una enfermedad crónica, degenerativa, irreversible o en fase terminal, Eva Pareja de Hernández, presidenta de la Unidad de Asistencia Social (UAS) del Poder Legislativo, llamó a la población a que aprenda y se sensibilice sobre el tema, debido a que en algún momento “a todos nos tocará otorgar cuidados o ser cuidados”.
Durante la conferencia “Sanando Corazones y Comunidades”, impartida por Celina Castañeda de la Lanza, especialista en Cuidados Paliativos, Eva Pareja afirmó que 40 millones de personas en el mundo necesitan cuidados paliativos, pero solo 14 por ciento los reciben.
Como parte de las actividades por el Día Mundial de los Cuidados Paliativos y Voluntad Anticipada, conmemorado el 8 de octubre, Eva Pareja explicó que los cuidados paliativos se centran en la mejora de la calidad de vida de las personas, y “aunque no son curativos, son esenciales para el acompañamiento del paciente”, y su principal objetivo es aliviar el dolor y otros síntomas. Durante los últimos cuatro años y medio la UAS ha buscado sensibilizar sobre este tema.
Alicia Mercado Moreno, presidenta de la Comisión para la Atención de Grupos Vulnerables, narró la experiencia que vivió con su madre, que quedó invalida luego de una cirugía, así como los conflictos entre los integrantes de la familia a raíz de esto, es decir, el deterioro físico y económico de las personas cuidadoras, y, particularmente, cómo afectó su salud.
Durante la conferencia, Celina Castañeda, médico general subespecialista en Cuidados Paliativos, afirmó que el Estado debe garantizar una buena calidad de vida para los sectores vulnerables y desprotegidos, así como políticas públicas en defensa de estas personas que necesitan ser acompañadas hasta el final, por lo que en los servicios de salud se deben otorgar cuidados paliativos.
Sobre la voluntad anticipada, destacó el impulso del Maurilio Hernández para hacer posible la reforma en la materia y que pueda llevarse a cabo en respeto a la autonomía de las personas. Aclaró que no es un instrumento para dejar morir a la gente, sino para que decidan cómo desean ser cuidados.
Sostuvo que 95 por ciento del tiempo los pacientes están solos y propuso la construcción de colonias compasivas para la integración de las personas en el proceso de muerte, además de campañas de sensibilización sobre la compasión y el duelo, pues los cuidados paliativos son un derecho humano que las personas no conocen y para el que las instituciones de salud no están preparadas.

